Video exhibe fiesta con alcohol y mujeres en el penal de San Miguel; “El Pavón” lidera el autogobierno carcelario
Por Redacción | AG Medios
Puebla, Pue., 30 de octubre de 2025. — Un nuevo escándalo sacude al sistema penitenciario de Puebla tras la difusión de un video que muestra a reclusos del penal de San Miguel celebrando una fiesta con alcohol y mujeres dentro de las instalaciones. El hecho, ocurrido el pasado 28 de octubre, exhibe con crudeza el autogobierno, la corrupción y la falta de control que imperan en uno de los centros penitenciarios más grandes y conflictivos del estado.
El material, difundido originalmente desde la página de Facebook San Miguel Puebla y posteriormente eliminado, se viralizó en cuestión de minutos. En el video se observa a un grupo de internos bailando, bebiendo cerveza y conviviendo con mujeres en lo que parece ser el comedor del penal. Entre los protagonistas destaca Marco Antonio “N”, alias “El Pavón”, un reo catalogado de alta peligrosidad y señalado como líder del autogobierno carcelario.

Complicidad y corrupción en San Miguel
Fuentes internas aseguran que la fiesta fue organizada con la aprobación de mandos penitenciarios, lo que confirma la existencia de redes de corrupción institucional. Testimonios anónimos señalan que “El Pavón” goza de privilegios inusuales: acceso a teléfonos celulares, bebidas alcohólicas, permisos especiales y control sobre extorsiones, cobros y venta de drogas en varios dormitorios del penal.
De acuerdo con denuncias previas, el recluso mantiene el control de los módulos M, S, L, N, D y P, donde impone cuotas y administra el ingreso de mercancía ilegal. Estas prácticas, conocidas por años dentro del penal, revelan un sistema en el que los internos gobiernan con más poder que los custodios, y las autoridades han optado por mirar hacia otro lado.

Un interno con historial violento
“El Pavón” fue detenido en diciembre de 2022 en la colonia Santa María La Rivera por narcomenudeo, robo a negocio y tráfico de hidrocarburos. En ese operativo, la policía municipal le aseguró envoltorios de cristal y un vehículo robado. Las investigaciones lo vinculan con la banda de “Los AG”, dedicada al robo y distribución de drogas en Puebla y Cuautlancingo, además de tener antecedentes por delitos federales de huachicol y elaboración de estupefacientes.
Dentro del penal, es señalado como autor intelectual del asesinato de Julio Alberto Andrade Galindo, ocurrido el 25 de septiembre de 2025, crimen presuntamente ordenado desde su círculo más cercano. Pese a los antecedentes, la Dirección Estatal de Centros Penitenciarios no ha evaluado su traslado a una prisión de máxima seguridad, como la de Tepexi de Rodríguez, lo que familiares de internos califican como una omisión grave.

Autogobiernos: la herida abierta del sistema penitenciario
El caso de San Miguel no es aislado. Desde hace años, distintos reportes de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y de organizaciones civiles han documentado el autogobierno y la corrupción en penales del país, donde los reos controlan las economías internas, la seguridad y hasta las sanciones.
En Puebla, el penal de San Miguel ha sido escenario de motines, asesinatos y fugas, así como de extorsiones a familiares de internos. La fiesta de octubre es solo el síntoma más reciente de un sistema que, en palabras de expertos, “vive secuestrado por la impunidad y la complicidad entre custodios y reclusos”.

El reto para el gobierno de Armenta
Hasta el momento, la Secretaría de Seguridad Pública no ha emitido un posicionamiento oficial sobre la autenticidad del video, pero fuentes del gobierno estatal confirmaron que ya se abrió una investigación interna.
El hecho ocurre en un momento clave: es la primera vez, en el sexenio del gobernador Alejandro Armenta, que sale a la luz pública un episodio que desnuda la profundidad del problema penitenciario en el estado.
Analistas señalan que este caso podría convertirse en un punto de inflexión para la administración estatal, que ahora enfrenta la presión de reordenar el sistema carcelario y romper con las redes de corrupción heredadas.
El mensaje esperado es claro: si el gobernador cumple su promesa de “poner orden y acabar con la impunidad”, el caso San Miguel será la primera prueba de fuego para demostrar que el poder ya no está tras las rejas, sino en el Estado.







