Avanza saneamiento del Río Atoyac: 30 de 109 kilómetros intervenidos en Puebla
- 208 mdp federales y 164.7 mdp estatales se ejercen en colectores, biodigestores y plantas de tratamiento.
- Solo 30 de los 109 km del Atoyac en Puebla registran acciones de saneamiento; persisten descargas industriales sin tratamiento.
Puebla, Pue.— A un año del arranque de los trabajos de restauración en el Río Atoyac, autoridades federales y estatales reportan un avance en el saneamiento de 30 de los 109 kilómetros que atraviesan territorio poblano. La intervención forma parte del Plan Hídrico Nacional y contempla infraestructura para contener descargas residuales domésticas e industriales.
De acuerdo con datos oficiales, la Federación destinó 208 millones de pesos para acciones en Puebla, de un total de 519 millones asignados al saneamiento del afluente. Con esos recursos se inició la construcción de 23 kilómetros de colectores en los municipios de San Matías Tlalancaleca y Santa Rita Tlahuapan, con una inversión de 108 millones de pesos, además de la rehabilitación y operación de la Planta de Tratamiento en Juárez Coronaco.

En paralelo, el gobierno estatal reportó una inversión de 164.7 millones de pesos en obras complementarias: 11.2 kilómetros de colectores y drenaje sanitario, instalación de 409 biodigestores y acciones de reforestación en la cuenca. A ello se suman 490 biodigestores adicionales y un humedal en la comunidad de Otlatla.
Para 2026, se proyecta la instalación de biodigestores en San Martín Texmelucan, Calpan, Domingo Arenas y San Salvador el Verde, así como la construcción de plantas de tratamiento en Las Flores (Huejotzingo), Moyotzingo, San Lucas el Grande y San Juan Cuauhtémoc, con una inversión estimada de 400 millones de pesos.

Sin embargo, autoridades de la Comisión Nacional del Agua reconocieron que el número de empresas que cuentan con plantas de tratamiento sigue siendo reducido. Las descargas industriales al sistema municipal continúan siendo uno de los principales retos para la recuperación integral del río, históricamente catalogado como uno de los más contaminados del país.
Habitantes de comunidades como Juárez Coronaco recuerdan que décadas atrás el río era utilizado para actividades domésticas y recreativas. Hoy, la recuperación ambiental depende no solo de infraestructura pública, sino del cumplimiento de normas por parte de municipios e industrias asentadas en la cuenca.

El saneamiento del Atoyac avanza en tramos específicos, pero el reto persiste: 79 kilómetros del afluente en Puebla aún requieren intervención directa para revertir décadas de contaminación acumulada.







