El derecho que ya teníamos pero nadie respetaba: desconexión digital, del abuso al Congreso
Por Osvaldo Hernández Olivera
Abogado en Derecho Informático | Opinión Legal sobre Tecnología y Futuro .
Hagamos una pausa: tu jefe te manda mensaje a las 11 de la noche, el lunes hay tres correos sin responder del fin de semana y el celular del trabajo no descansa ni en Navidad. Lo llaman compromiso. En realidad, es abuso.

El pasado 3 de marzo, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad —447 votos, cero en contra— la reforma a la Ley Federal del Trabajo que reconoce el derecho a la desconexión digital. Ningún patrón podrá exigirte que respondas mensajes, llamadas o correos fuera de tu jornada, vacaciones o días de descanso. Si lo hace, ese tiempo se paga como horas extra.
447 votos a favor y ninguno en contra. Raramente el Congreso vota algo así. Ese dato solo dice una cosa: el abuso era tan evidente que nadie se atrevió a defenderlo.

¿Qué cambia en Puebla?
La entidad tiene un sector manufacturero, automotriz y de servicios que desde la pandemia normalizó el teletrabajo informal: sin contrato claro y con disponibilidad permanente como regla no escrita. Esta reforma, de aplicarse, pone orden donde antes solo había costumbre.
Lo que preocupa
México tiene historia de derechos laborales que existen en papel y mueren en la práctica. Sin inspectores suficientes y sin sanciones claras, la norma puede quedarse como letrero bonito en la pared de Recursos Humanos que nadie aplica.

Los más vulnerables siguen siendo los trabajadores de micros y pequeñas empresas, mujeres con doble jornada y quienes no tienen contrato formal.
¿Qué sigue?
La minuta está en el Senado. Puede aprobarse, modificarse o congelarse. No sería la primera vez que una reforma aplaudida en San Lázaro muere en silencio.

Lo que sí es claro: en México ya no hay argumento para defender que tu jefe puede llamarte a las 10 de la noche. Ese debate terminó. El que sigue abierto es cómo hacer que la ley funcione para quienes más la necesitan.







