En Puebla, 7 de cada 10 adultos viven con sobrepeso u obesidad
• Especialistas advierten que el exceso de peso está directamente ligado al aumento de diabetes y enfermedades cardiovasculares
Puebla, Pue.— El sobrepeso y la obesidad continúan siendo uno de los principales retos de salud pública en Puebla y en todo el país. De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) y diversos estudios científicos en materia de nutrición y salud pública, cerca del 70 por ciento de la población adulta en México presenta sobrepeso u obesidad.

En el caso específico de Puebla, estimaciones derivadas de ENSANUT y reportes epidemiológicos indican que alrededor del 35 al 38 por ciento de los adultos viven con obesidad, mientras que el porcentaje aumenta significativamente al incluir a quienes padecen sobrepeso.
Especialistas en nutrición y salud metabólica explican que la obesidad no debe entenderse únicamente como un problema estético, sino como una enfermedad crónica multifactorial que incrementa el riesgo de padecer diabetes tipo 2, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares e incluso algunos tipos de cáncer.

Uno de los indicadores más preocupantes en el estado es la relación directa entre obesidad y diabetes mellitus, una de las principales causas de muerte. De acuerdo con datos del INEGI, la diabetes se mantiene entre las primeras tres causas de fallecimiento en Puebla, con más de 3 mil muertes anuales asociadas a esta enfermedad en los últimos registros disponibles.
Desde el punto de vista clínico, la obesidad se define como una acumulación excesiva de grasa corporal, evaluada generalmente mediante el Índice de Masa Corporal (IMC), indicador que permite identificar cuando el peso corporal representa un riesgo para la salud.

Investigaciones científicas coinciden en que las consecuencias del exceso de peso pueden aparecer tanto a corto como a largo plazo, afectando funciones metabólicas básicas del organismo y reduciendo la esperanza de vida si no se atiende oportunamente.
Por ello, especialistas recomiendan cambios graduales en la alimentación, reducción del consumo de ultraprocesados y bebidas azucaradas, así como la incorporación de actividad física regular desde edades tempranas, como medidas clave para prevenir enfermedades metabólicas.

El desafío, advierten, no es únicamente individual: requiere políticas públicas de prevención, educación nutricional y promoción de estilos de vida saludables, especialmente en estados como Puebla donde la incidencia de enfermedades asociadas a la obesidad continúa en aumento.







