Desarme voluntario: Puebla apuesta por la paz con hechos, no discursos
Por Ivonne Narváez
En un acto cargado de símbolos pero respaldado por acciones concretas, el Gobierno federal, estatal y municipal pusieron en marcha este martes en Puebla el programa “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, una estrategia nacional que busca reducir la circulación de armas y fomentar una cultura de paz desde los hogares y las escuelas.

El evento, encabezado por Rocío Bárcena, subsecretaria de Gobernación federal; el gobernador Alejandro Armenta y el alcalde José Chedraui, reunió a autoridades civiles y militares bajo un mismo objetivo: reconstruir el tejido social desde la prevención y el desarme ciudadano.
Bárcena anunció que su dependencia ahora llevará el nombre de Subsecretaría de Construcción de Paz, una señal clara de que el enfoque del nuevo gobierno federal —con Claudia Sheinbaum al frente— está en las causas, no solo en los efectos de la violencia.

“La violencia no se combate con más violencia. Atender las causas es el camino real hacia una vida libre de miedo y de agresiones”, subrayó Bárcena.
El programa permite la entrega anónima y sin consecuencias legales de armas de fuego, con una compensación económica definida por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Consulta el tabulador aquí.
Por su parte, Alejandro Armenta dejó en claro que no se trata de una medida superficial:

“Las tres principales causas de homicidio en Puebla están relacionadas con armas: agresiones directas, asaltos en moto y riñas familiares. Esta campaña no es una foto. Es una estrategia real de pacificación”.
El gobernador también anticipó una regulación más estricta sobre el uso de motocicletas, al considerarlas vehículos recurrentes en delitos de alto impacto.
Desde el ámbito municipal, José Chedraui Budib destacó la articulación entre los tres órdenes de gobierno y llamó a construir la paz “desde la infancia, con el ejemplo y la educación”. Como parte de la jornada, niñas y niños participaron en intercambios de juguetes bélicos por didácticos, un gesto pedagógico que refuerza la idea de que la no violencia también se enseña desde el juego.
En el recorrido por los módulos instalados por Sedena, se observó el proceso detallado: las armas entregadas son evaluadas, inutilizadas y trasladadas con protocolos estrictos a la 25ª Zona Militar para su destrucción definitiva.
El evento contó con la presencia de altos mandos militares y judiciales, como la magistrada María Belinda Aguilar, presidenta del Tribunal Superior de Justicia; el comandante de la VI Región Militar, Héctor Ávila Alcocer y el comandante de la 25ª Zona Militar, Santos Gerardo Soto, todos con un mismo mensaje: la paz se construye en colectivo, con voluntad y responsabilidad compartida.
“Sí al Desarme, Sí a la Paz” no es solo un nombre, sino una apuesta institucional por prevenir antes que castigar. Y en un país urgido de soluciones profundas, esa decisión ya es, en sí misma, un signo alentador.








