Docencia, Investigación y Vocación: El legado de Teresita Romero en la Facultad de Medicina de la BUAP
• La académica celebra casi cinco décadas de formación médica en genética y docencia, sembrando vocaciones y conocimiento en generaciones de estudiantes.
Puebla, Pue., 24 de mayo de 2025.– Con casi 50 años de trayectoria en las aulas, la maestra Teresita Romero Ogawa, académica de la Facultad de Medicina de la BUAP, representa una vida dedicada a la enseñanza, la investigación y la asistencia médica. Su pasión por la genética la llevó a colaborar con el fundador del Departamento de Genética Médica, el doctor Ivanhoe Gamboa Ojeda, con quien inició un trabajo pionero en citogenética clínica en la Universidad.

“Elegí Medicina por curiosidad, por saber cómo funcionamos. En segundo año conocí al doctor Gamboa y desde ahí supe que la genética era lo mío”, relata Romero, quien en 1976 obtuvo su primera plaza como auxiliar de docencia, un año antes de concluir la carrera.
Desde entonces, ha sido testigo y protagonista de los grandes cambios en la formación médica. Fue parte del equipo que consolidó el Laboratorio de Citogenética, participó en consultas sobre enfermedades hereditarias en la Facultad de Medicina y colaboró en el Hospital Universitario de Puebla revisando malformaciones congénitas en recién nacidos.

Además de sus estudios de maestría en la BUAP, realizó una estancia académica en el Hospital Pediátrico Necker, en Francia, donde fue capacitada por el genetista Jérôme Lejeune, candidato al Premio Nobel y pionero en la investigación del síndrome de Down.
Para Romero, la docencia no es un accesorio de la práctica médica, sino su cimiento: “La investigación se siembra desde una buena práctica docente. Ser médico no garantiza ser buen maestro; por eso, los cursos de formación docente fueron un parteaguas.”

Actualmente, forma parte del Departamento de Ciencias Médicas e Investigación Clínica, donde ha publicado trabajos, dirigido tesis y desarrollado líneas de estudio sobre disonancia cognitiva en pacientes con enfermedades crónicas, como la diabetes. Su enfoque apunta a fomentar la cultura de la prevención desde el autocuidado.
“La medicina molecular, el mapeo genético, todo lo que parecía ciencia ficción ya está aquí. Por eso debemos transformar nuestros programas académicos constantemente”, afirma convencida.
Teresita Romero resume su trayectoria con claridad: “En la BUAP encontré mi vocación. He vivido la evolución de la medicina desde la genética hasta la investigación educativa. Y aún hay mucho por hacer.”







