Ni acusamos ni protegemos: Armenta confirma investigación sobre la gestión del Museo Internacional del Barroco y Jesús Zaldívar
Por Irina Díaz / Alonso Nava / AG Medios
Puebla, Pue. — “Nosotros ni acusamos, ni protegemos, ni perseguimos; en Puebla no hay persecución”, sentenció el gobernador Alejandro Armenta al referirse a las investigaciones en curso por presunto desvío de recursos en el Colegio de Educación Profesional Técnica (Conalep) y la revisión administrativa del Museo Internacional del Barroco (MIB), cuya operación estuvo bajo cuestionamientos por millonarios contratos y pagos de dudosa justificación.
En rueda de prensa, el mandatario estatal confirmó que existen dos expedientes abiertos: uno que involucra al exdirector del Conalep Puebla, Jesús Zaldívar Benavides, hoy dirigente municipal del PAN, y otro relacionado con la administración del Museo Internacional del Barroco, que fue operado entre 2012 y 2024 por una estructura mixta de gobierno y patronatos privados.

“Nadie está por encima de la ley. Si hay irregularidades o mal manejo de recursos, el gobierno tiene la obligación de informar y colaborar con la autoridad judicial; no somos omisos ni encubridores”, puntualizó Armenta.
El gobernador reiteró que su administración no actúa por consigna política, sino en cumplimiento de la ley. “El Poder Judicial determinará las sanciones correspondientes; nuestro deber es entregar información y no proteger a nadie”, añadió.
Los focos sobre el Museo Barroco
Fuentes cercanas al proceso señalaron que la investigación sobre el Museo Internacional del Barroco se centra en contratos de exhibiciones temporales y servicios curatoriales que, durante años, representaron montos millonarios sin transparencia pública ni comprobación detallada.

De acuerdo con documentos del extinto Organismo Público Descentralizado Museos Puebla, la administración del recinto —ubicado en la zona de Angelópolis y considerado una de las obras insignia del morenovallismo— realizó pagos de hasta 8 millones de pesos por exposiciones itinerantes de escaso impacto o procedencia dudosa, además de mantener gastos recurrentes en montaje y logística que nunca fueron auditados de manera integral.
El Museo Internacional del Barroco, inaugurado en 2016 durante el gobierno de Rafael Moreno Valle, permaneció bajo la misma estructura operativa hasta diciembre de 2024, cuando se determinó revisar los convenios, contratos y asignaciones hechos durante más de una década.

Investigación por desvío en Conalep
De manera paralela, Zaldívar enfrenta otro expediente abierto por presunto desvío de 35 millones de pesos durante su gestión como director general del Conalep Puebla en 2018.
La Sala Especializada en Materia de Responsabilidades Administrativas del Tribunal de Justicia Administrativaresolvió su inhabilitación por 15 años y una multa de 30.5 millones de pesos, mientras la Fiscalía General del Estadocontinúa una investigación penal.
Aunque el gobernador Armenta evitó personalizar los casos, su mensaje fue interpretado como una advertencia política y ética:

“Militar en un partido no es una capa de protección frente a actos irregulares. La rendición de cuentas no tiene colores.”
Transparencia y nueva etapa
El gobierno estatal confirmó que la revisión de los contratos y gastos del Museo Barroco se mantendrá activa hasta diciembre de 2024, y que los resultados serán remitidos al Tribunal de Justicia Administrativa.
De comprobarse irregularidades, se podrían abrir nuevos procesos de responsabilidad administrativa y penal por uso indebido de recursos públicos.
El Museo Internacional del Barroco, que costó más de 7 mil millones de pesos entre construcción, equipamiento y mantenimiento, se ha convertido en un símbolo del contraste entre la ostentación cultural y las finanzas públicas opacas de los últimos años.
El mensaje de Armenta, breve pero cargado de sentido político, deja una línea clara: el tiempo de los blindajes partidistas y los “intocables” terminó.







