Armenta reserva postura sobre proyecto de Slim; inversión deberá pasar filtros del INAH
El gobernador dijo que esperará la valoración de las autoridades patrimoniales antes de pronunciarse; el desarrollo de Grupo Carso plantea invertir 4 mil mdp para reactivar la zona de San Francisco.
Itzeli Zamora | Alonso Nava

Puebla, Pue.- El gobernador Alejandro Armenta Mier optó por reservar su opinión sobre el proyecto de regeneración urbana que Grupo Carso plantea desarrollar en Paseo de San Francisco, una inversión privada estimada en 4 mil millones de pesos que contempla vivienda, comercio, servicios y nuevos espacios para reactivar esta zona de la capital.
“Me reservo mi opinión hasta que la UNESCO y el INAH se pronuncien”, señaló el mandatario, quien explicó que hace aproximadamente dos semanas recibió una carpeta de apenas cinco hojas sobre la propuesta y consideró que esa información no es suficiente para fijar una posición.

“A mí me vinieron a ver hace dos semanas y me entregaron una carpeta con cinco hojas, eso me entregaron, no lo conozco, no tengo información, no puedo opinar. Puebla es una zona monumental y hay que protegerla”, expresó.
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La cautela del mandatario, sin embargo, no representa hasta ahora un rechazo técnico al proyecto, cuya viabilidad tendrá que definirse precisamente mediante los estudios, permisos y autorizaciones correspondientes por tratarse de una intervención en una zona vinculada al Centro Histórico de Puebla y a su patrimonio monumental. Registros del INAH confirman que distintos inmuebles del entorno de San Francisco se encuentran dentro de la Zona de Monumentos Históricos y del sitio inscrito como Patrimonio Mundial.

La propuesta presentada por Carlos Slim contempla alrededor de 700 departamentos, corredores comerciales, estacionamientos y espacios educativos, culturales y de entretenimiento, sobre aproximadamente 175 mil metros cuadrados de construcción. El proyecto se desarrollaría por etapas y busca recuperar actividad habitacional y económica permanente en el sector.
La ubicación obliga a que el desarrollo avance bajo criterios de protección patrimonial. Desde la presentación del proyecto se ha señalado que deberá obtener las autorizaciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia, por lo que aspectos como alturas, imagen urbana, posibles afectaciones a inmuebles históricos y características constructivas tendrán que ser revisados antes de su ejecución.

En ese escenario, el proyecto todavía tendrá que demostrar documental y técnicamente su compatibilidad con la protección del patrimonio poblano. Pero tampoco existe, hasta ahora, una resolución de las autoridades competentes que permita anticipar que una inversión de esta naturaleza sea incompatible con la zona.
Grupo Carso plantea que la intervención permita recuperar actividad en Paseo de San Francisco mediante vivienda, comercio y servicios, en un sector que durante años ha tenido espacios con menor aprovechamiento del proyectado originalmente. El desarrollo considera además áreas abiertas y una combinación de usos que pretende generar mayor presencia permanente de habitantes y visitantes.
Armenta aprovechó el tema para señalar que el Ayuntamiento de Puebla debe mejorar las condiciones de los barrios de la capital, particularmente en limpieza, pavimentación y alumbrado público, al considerar que la atención de estos servicios corresponde al gobierno municipal.
La discusión sobre San Francisco quedará así sujeta a dos planos distintos: el impacto económico y urbano de una inversión privada de 4 mil millones de pesos y, por otro, el cumplimiento estricto de las normas de conservación de una de las zonas históricas más importantes de Puebla.







