Costco: la inversión que podría jugar a favor… o en contra de Lupita Cuautle
Directo y Sin Escalas, por Gerardo Herrera
En política, las inversiones millonarias suelen convertirse en medallas para los gobernantes. Pero cuando las negociaciones se complican, esas mismas medallas pueden terminar convertidas en pesadas piedras en el camino de sus aspiraciones electorales.
Algo así comienza a dibujarse en San Andrés Cholula, donde la anunciada llegada de Costco podría convertirse en un activo político para la presidenta municipal, Guadalupe Cuautle Torres, o en un dolor de cabeza rumbo al proceso electoral de 2027.

Y es que, de acuerdo con información que nos llega directamente desde el corporativo de Costco en la zona de Interlomas, Estado de México, la instalación de la segunda sucursal en Puebla no está garantizada.
El predio está definido. Se encuentra precisamente en la zona de Lomas de Angelópolis, detrás de Downtown, como se ha difundido. El mercado existe, el interés empresarial también. Pero hay dos piedras en el zapato.
La primera es técnica: la movilidad.
La Vía Atlixcáyotl y los accesos hacia Lomas de Angelópolis y Sonata ya están prácticamente rebasados durante las horas pico. Instalar ahí una tienda que podría atraer miles de vehículos supone necesariamente revisar accesos e incluso modificar trazos viales.
Costco lo sabe. Y no pretende inaugurar una sucursal que termine atrapada en su propio congestionamiento.
La segunda piedra es política. Y aparentemente más complicada.
Nuestra fuente sostiene que la administración de Lupita Cuautle estaría buscando negociar un paquete de autorizaciones que incluye uso de suelo, permisos municipales y hasta factibilidades de agua, drenaje y saneamiento, y atención, esta última no corresponde presisamente a sus atribuciones municipales.
En el corporativo, según nos dicen, esta negociación se percibe como una pretensión excesiva que estaría encareciendo el proyecto.
No hay elementos documentales que permitan hablar de irregularidades comprobadas. Pero sí una versión desde el ámbito empresarial que describe tensiones con el gobierno municipal.
Y aquí surge la pregunta inevitable: ¿se está procurando atraer una inversión o se pretende sacar demasiado provecho político y económico de su llegada?
Porque una cosa es gobernar con reglas y otra confundir la ventanilla de permisos con una mesa de negociación.
Pero hay algo que quizá todavía no han dimensionado en el Palacio Municipal: Costco tiene un plan B.
La información es que ya se analiza un predio en Cuautlancingo, donde paralelamente se realizan estudios de mercado y revisan las condiciones para desarrollar su proyecto.
La intención original sería iniciar los trabajos en enero de 2027. Si para entonces no existen las condiciones necesarias en San Andrés, el corporativo podría cambiar de municipio.
Y aquí es donde la historia adquiere sabor electoral.
Costco es una de las cadenas comerciales más poderosas del mundo. Cerró su ejercicio fiscal 2026 con ventas netas cercanas a los 297 mil millones de dólares y utilidades superiores a los 9 mil millones. En México opera 43 almacenes.
No hablamos de cualquier tienda. Según cifras oficiales de Costco, sus almacenes registraron ventas promedio mundiales equivalentes a casi 4 mil 900 millones de pesos anuales en 2025. Una dimensión comercial que explica por qué los municipios buscan atraer estas inversiones, aunque no todos parecen comprender lo que significa conservarlas.
Imaginen a Lupita Cuautle cortando el listón de Costco en plena temporada electoral. Fotografías, discursos, generación de empleos y el consabido mensaje de que San Andrés Cholula es tierra fértil para la inversión.
Ahora imaginen el escenario contrario.
Que Costco termine colocando su nueva sucursal en Cuautlancingo porque las condiciones en San Andrés resultaron demasiado complicadas.
La inversión que pudo presumirse como un triunfo de gobierno terminaría convertida en una pregunta incómoda de campaña.
¿Quién dejó ir a Costco?
Por supuesto, ninguna empresa debe estar por encima de la ley. Pero tampoco una autoridad debería convertir los trámites en obstáculos que desalienten inversiones.
Lupita Cuautle tiene frente a sí una oportunidad económica y política. La diferencia entre aprovecharla o perderla podría estar en entender que gobernar no consiste en cobrar todas las facturas posibles, sino en generar condiciones para que las oportunidades se concreten.
Porque mientras en San Andrés se negocian permisos, en Cuautlancingo podrían estar preparando el terreno.
Y en vísperas de 2027, perder Costco podría salir políticamente mucho más caro que cualquier permiso que hoy se pretenda negociar.
Al final, Costco no necesita ganar una elección.
Lupita Cuautle, si decide buscar nuevamente el respaldo de los ciudadanos, sí.
Sígueme en X como @Gerardo_Herrer







