¿Te están dando “kilos de 800 gramos”? Profeco alerta sobre básculas y pide revisar el peso en mercados
🔴 Videos en redes han reavivado las denuncias por presuntos kilos incompletos en mercados y recauderías. Profeco recomienda revisar que la báscula inicie en cero, tenga sello de verificación y reclamar cuando el peso no corresponda con lo pagado.
Comprar frutas, verduras o carne en mercados y recauderías sigue siendo una práctica cotidiana para millones de mexicanos, pero las denuncias por básculas alteradas o kilos incompletos han vuelto a cobrar fuerza en redes sociales, donde consumidores exhiben diferencias al volver a pesar en casa los productos adquiridos.

Aunque en internet circulan videos que atribuyen estas diferencias a supuestos trucos con imanes, modificaciones electrónicas o ajustes deliberados de las básculas, no todos esos métodos están documentados oficialmente. Lo que sí reconoce Profeco es que los instrumentos utilizados para cobrar por peso pueden presentar alteraciones o estar fuera de calibración, por lo que su verificación es obligatoria.
La propia Procuraduría ha reforzado durante 2026 sus operativos en mercados y centrales de abasto. En marzo instaló básculas itinerantes para que los compradores pudieran volver a pesar su mercancía inmediatamente después de adquirirla; cuando se detecta una merma, personal de Profeco puede acompañar al consumidor hasta el establecimiento para exigir la entrega del producto faltante y revisar el instrumento utilizado.

Hay una recomendación especialmente sencilla: antes de colocar el producto, la pantalla debe marcar 0.000 o cero. Profeco también aconseja verificar que la báscula tenga el sello correspondiente, exigir kilos completos, revisar que los precios estén visibles y conservar el comprobante de compra para presentar una reclamación.
El problema no es menor. La dependencia realiza pruebas para determinar si las básculas funcionan dentro de las tolerancias permitidas e incluso puede inmovilizar aquellas que no sean aptas para transacciones comerciales. Además de la calibración, Profeco tiene facultades para revisar si la constitución electrónica del instrumento fue alterada.

Para el consumidor hay otra prueba sencilla: volver a pesar lo comprado en una báscula confiable. Una diferencia mínima puede responder a la precisión de cada aparato, pero si compraste un kilo y recibiste considerablemente menos, puedes reclamar y denunciar. En mercados donde Profeco instala su “Báscula del Consumidor”, la comprobación puede realizarse incluso antes de abandonar el lugar.
La próxima vez que compres “un kilo”, vale la pena mirar unos segundos la pantalla antes de que el vendedor coloque la mercancía. El precio puede parecer barato, pero deja de serlo si el kilo no pesa un kilo.









