La diplomacia rumbo al 2027
Por Fernando Abraján
En la política poblana se cuecen las habas ante la proximidad del 2027. Cada día hay más suspirantes. Ante tal ansiedad llegó la cortesía institucional, por eso vimos fotos que no son casualidad ni coincidencia. Ver al gobernador Alejandro Armenta con gestos de diplomacia con personajes dinámicos y con activos no solo es afecto partidista, es una estrategia.
Fortalecer a Morena, evitar fracturas, cerrarle el paso al fuego amigo y claro, acotar a la oposición es la columna vertebral del plan que está a la vista de cara a las elecciones intermedias que se avecinan.

Las imágenes del number one con el edil Pepe Chedraui, con el exgobernador Sergio Salomón Céspedes y la suma a la pasarela a las diputadas federales Claudia Rivera y Rosario Orozco —viuda del ex gobernador Miguel Barbosa—, así como a la directora de Lotería Nacional, Olivia Salomón, son señales de inclusión para evitar grietas internas y que más tarde se transformen en frentes de batalla.
La renovación de las alcaldías, del Congreso del Estado y las diputaciones federales es el momento oportuno para que doble A trabaje en un proyecto ganador para la 4T.
De este modo se reconoce que en el tablero rumbo al 2027 debe estar cerca quien maneja la capital, quienes conservan picaporte directo en Palacio Nacional y otras corrientes morenistas que serán sumadas conforme avancen los días y las semanas.
Armenta con un colmillo político que todos le reconocen, parece que ha aplicado las máximas de los manuales de la política: a los rivales del mismo partido no se les exige devoción, se les otorgan pactos pragmáticos donde el objetivo sea ganar todo en las boletas.
Las estampas de unidad buscan mostrar que no hay rencillas de grupo, que no hay agravios y que las apetencias personales no estarán por encima del proyecto de la 4T. Pero que además todos los protagonistas estarán dispuestos a sumarse en torno al liderazgo de quien hoy dirige a la entidad.
Lo que se vio en días recientes es una muestra de pragmatismo puro y sirve para recordarle a los actores que estar lejos del jefe político del estado suele costar caro en todos los terrenos, incluido el de las candidaturas. Es por eso que la prueba de fuego será el momento de palomear las listas.
Por ahora, el mandatario dirige y mueve fichas en el ajedrez de la política mostrando que la mejor forma de gobernar no es haciendo a un lado a los actores, sino sumándolos y teniendo cerca a quienes pueden aportar y fortalecer al proyecto y aminorar otros riesgos negativos. Comentarios, opiniones, críticas y todo lo demás lo recibo en: ferabrajan@gmail.com








