Manzanilla el camaleón
Jorge Castillo
El otrora poderoso Fernando Manzanilla, se ve que le urge a recuperar su época de oro.
En los últimos días ha andado muy activo en redes sociales golpeando todo lo que huela a 4T.
Apenas este sábado, mientras lanzó dardos en X contra Morena, la 4T y el “abuso de poder” de sus gobernantes, vale la pena recordar que apenas en octubre de 2023 era el más entusiasta promotor de Ignacio “Nacho” Mier como coordinador de la defensa de la Cuarta Transformación (4T) en Puebla.
“¡En la 4T el pueblo manda! #YaEsNacho”, escribió entonces.
Pero no solo escribía, también acompañaba a legisladores morenistas en sus informes y celebraba “los grandes logros” de la transformación con el corazón en la mano y el emoji de la bandera tricolor.
Hoy, como no le han salido sus apuestas, critica con saña lo que antes aplaudía.
Metamorfosis sin fin.
Pero no es la primera.
Manzanilla fue cuñado y amigo del fallecido exgobernador Rafael Moreno Valle, el panista que gobernó Puebla con mano de hierro entre 2011 y 2018.
Se casó con Gabriela Moreno Valle, hermana del mandatario y recibió como dote, además de por larga amistad, el cargo de Secretario General de Gobierno.
Coordinó la campaña de su cuñado, entró a Casa Puebla por la puerta grande.
Pero como siempre le pasa, las ambiciones chocaron y salió por la trasera en 2013.
Luego vendría el salto a Morena en 2018, impulsado por el deseo de venganza contra el morenovallismo que lo había desplazado.
Postulado como diputado federal por el partido de López Obrador, juró que la 4T era el futuro.
Ahora, en 2026, critica a la misma 4T con el mismo fervor con que antes la defendía.
¿Principio?
¿Ideología?
No, interés.
Manzanilla ha militado en Convergencia, PRI, PAN, Morena y hasta Encuentro Social.
Ha sido secretario con Moreno Valle (PAN), con Barbosa (Morena) y con el interino Pacheco Pulido.
Ha traicionado a gobernadores de izquierda y derecha por igual.
Lleva un patrón: acercarse al poder, sacar provecho y cuando el viento cambia, reinventarse como víctima o crítico.
Es notorio que no creyó nunca en la 4T ni en el morenovallismo.
Cree en Fernando Manzanilla.
Ahora, casualmente ya que se acercan las elecciones, volvió a ser activo en redes sociales.
Su objetivo es tener algún hueso, pero ahora nuevamente por el Partido Acción Nacional (PAN).
Se dice que ya se ganó a Mario Riestra, quien ya le dio las llaves de la casa.
Se habla de cifras con muchos ceros, de esos que le sobran.
Cierto o no, la pregunta no es si volverá a traicionar, sino cuándo.
Tiempo al tiempo.










