“Piglizante” llega a mil hectáreas de Puebla y Veracruz; reportan mayor producción
- Altosano-Granjas Carroll donó mil 860 toneladas de biofertilizante producido con residuos porcinos; la empresa atribuye a su aplicación incrementos de hasta 10 por ciento en cosechas.
Más de mil hectáreas agrícolas de Puebla y Veracruz recibieron mil 860 toneladas de biofertilizante producido con residuos orgánicos de la actividad porcina, dentro de un programa de donaciones impulsado por Altosano-Granjas Carroll de México entre 2025 y 2026, en comunidades cercanas a sus instalaciones, de acuerdo con información proporcionada por la compañía.
Durante 2025, la empresa entregó 460 toneladas a productores de Estanzuela, Lerdo Chico, Colonia Libertad, Magueyitos y Tepozoteco, comunidades pertenecientes al municipio veracruzano de Altotonga. La distribución se realizó en coordinación con la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca de Veracruz.

Para 2026 fueron destinadas otras 600 toneladas a 600 hectáreas de cultivos de maíz en Villa Aldama, Altotonga, Estanzuela, Lerdo de Tejada y Magueyitos. Además, San Isidro El Barranco, en Atzalan, recibió 100 toneladas para 17 hectáreas sembradas con limón, maíz, café, canela y anturios.
Según testimonios recabados por la compañía, productores de anturios reportaron mejoras superiores al 20 por ciento en rendimiento y calidad. Altosano también aseguró haber documentado un incremento promedio del 10 por ciento en la producción agrícola; sin embargo, no difundió la metodología, muestra ni periodo utilizados para calcular ambos resultados.

En Puebla, productores de maíz del ejido Nuevo Quimixtlán, perteneciente al municipio de Guadalupe Victoria, recibieron 700 toneladas. El producto, denominado Piglizante, se obtiene de las lagunas de tratamiento anaeróbico instaladas en los centros de producción porcina de la empresa.
La efectividad biológica del biofertilizante fue estudiada por especialistas de la Facultad de Ciencias Biológicas y del área de microbiología de la BUAP. En 2018 recibió de la entonces Secretaría de Agricultura el dictamen técnico positivo INV-DT-107-18. Las donaciones buscan recuperar suelos y reducir el gasto de pequeños productores, aunque falta conocer mediciones independientes sobre su impacto productivo y ambiental acumulado.









