¿Puede la testosterona ayudar a combatir la epilepsia infantil? Investigación de la BUAP gana premio nacional
El estudio analiza cómo esta hormona influye en las crisis de ausencia, un tipo de epilepsia que puede confundirse con problemas de atención y aprendizaje en niños.
PUEBLA, Pue. — Una investigación de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) sobre la relación entre la testosterona y la epilepsia infantil obtuvo el primer lugar en la modalidad oral de la XLVIII Reunión Anual del Capítulo Mexicano de la Liga Internacional contra la Epilepsia (CAMELICE).

El proyecto, desarrollado por Rubén Castillo Lazcano, estudiante del Doctorado en Ciencias Fisiológicas, bajo la dirección de Carmen Cortés y José Ramón Eguibar, analiza cómo la testosterona influye en las llamadas crisis de ausencia, episodios en los que los menores pierden momentáneamente el contacto con su entorno.
Los primeros resultados indican que la administración experimental de enantato de testosterona puede reducir, dependiendo de la dosis, las descargas eléctricas cerebrales asociadas con estas crisis. Sin embargo, los hallazgos corresponden a investigación básica y todavía no representan un tratamiento comprobado para pacientes.
Una epilepsia que puede pasar inadvertida
La investigadora Carmen Cortés explicó que las crisis de ausencia suelen presentarse entre los 4 y 14 años y pueden confundirse con distracciones o dificultades escolares, pues los niños permanecen desconectados brevemente de su entorno sin manifestar convulsiones evidentes.
El equipo científico buscará identificar los mecanismos fisiológicos y moleculares involucrados mediante estudios con la rata tapie, un modelo animal desarrollado en la BUAP que permite investigar alteraciones neurológicas.
Gracias al reconocimiento, Castillo Lazcano obtuvo una beca para presentar sus resultados en la reunión anual de la American Epilepsy Society, programada del 4 al 8 de diciembre en Denver, Colorado.
El objetivo es abrir nuevas líneas de investigación para comprender mejor la epilepsia y explorar futuras alternativas terapéuticas, particularmente en las etapas del desarrollo en las que los cambios hormonales podrían influir en la evolución del padecimiento.








