Bolivia abre la caja negra digital: hallan “granja de bots” ligada a operador de Milei y Bolsonaro
La Fiscalía boliviana encontró equipos que investiga como una presunta “mini granja de bots” en un inmueble vinculado al estratega argentino Fernando Cerimedo. El personaje no es menor: trabajó en la maquinaria digital de Javier Milei, tuvo vínculos con Jair Bolsonaro y asesoró al presidente boliviano Rodrigo Paz.
Gerardo Herrera | Agencias | Redacción
LA PAZ, Bolivia.- Lo que comenzó como una investigación criminal contra un poderoso consultor político terminó abriendo una puerta hacia algo mucho más grande: la posible maquinaria digital utilizada para influir en la conversación política latinoamericana.

Durante allanamientos realizados en inmuebles vinculados al argentino Fernando Cerimedo, la Fiscalía de Bolivia aseguró haber localizado equipos informáticos que serán investigados como una “mini granja de bots”, además de más de medio millón de bolivianos, dólares, euros y documentación.
El hallazgo ha provocado especial atención porque Cerimedo no es simplemente un publicista. Fue uno de los operadores de estrategia digital de Javier Milei durante su campaña presidencial de 2023, trabajó anteriormente alrededor del movimiento de Jair Bolsonaro en Brasil y después se convirtió en asesor externo del presidente boliviano Rodrigo Paz.

La frase que regresó del pasado: “Sí, un montón”
Y aquí aparece uno de los detalles más explosivos del caso.
En una entrevista publicada por La Nación en mayo de 2023, cuando trabajaba en la estrategia digital de Milei, Cerimedo respondió directamente cuando le preguntaron si tenía trolls:

“Sí, un montón”.
En aquellos años también habló públicamente de la utilización de numerosas cuentas para analizar, posicionar y participar en la conversación digital, aunque posteriormente afirmó que las granjas tradicionales de bots ya no servían y que muchas de esas cuentas eran utilizadas para scraping y monitoreo de redes.

La Fiscalía boliviana tendrá ahora que determinar qué eran realmente los equipos encontrados, qué cuentas administraban, en qué plataformas operaban, desde cuándo estaban activos y —la pregunta políticamente más delicada— para quién trabajaban.
Porque encontrar hardware no demuestra por sí solo que existiera una operación destinada a manipular elecciones o atacar adversarios.

Cerimedo lo niega: “eran módems”
La defensa ya respondió.
Cerimedo negó haber administrado una granja de bots y sostuvo que los dispositivos encontrados serían módems que incluso permanecían dentro de sus cajas, por lo que pidió que los peritajes tecnológicos esclarezcan su verdadera utilización.
Ese punto resulta fundamental: hasta ahora, la Fiscalía habla de una presunta o “mini granja de bots”; todavía no existe un peritaje público que demuestre qué cuentas controlaba ni que esos equipos hayan sido utilizados en campañas políticas.
Pero su trayectoria digital convierte el hallazgo en algo difícil de ignorar.
En 2023, medios argentinos documentaron la existencia de redes de trolls, influencers y cuentas automatizadas alrededor del fenómeno Milei. Cerimedo reconocía entonces su experiencia en ese ecosistema, aunque sostenía que no utilizaban esas estructuras para hostigar adversarios.
Sheinbaum lo señaló un día antes
El caso tiene además un inesperado ángulo mexicano.
El 19 de agosto, la presidenta Claudia Sheinbaum acusó públicamente a La Derecha Diario —medio cofundado por Cerimedo— de formar parte de una red financiada por sectores de derecha para difundir información falsa e influir en la opinión pública latinoamericana. Se trató de una acusación política de la mandataria mexicana, no de una conclusión judicial.
Al día siguiente, 20 de agosto, la Fiscalía boliviana informó del hallazgo de los equipos que calificó preliminarmente como una “granja de bots”.
La coincidencia temporal disparó inmediatamente el debate regional, pero hasta ahora no existe evidencia pública que permita afirmar que los dispositivos encontrados estén relacionados con México o con campañas contra el Gobierno mexicano.
¿Qué hace una granja de bots?
Una granja de este tipo puede utilizar decenas o cientos de dispositivos y cuentas coordinadas para hacer crecer artificialmente tendencias, replicar mensajes, atacar adversarios, amplificar contenidos o aparentar que determinada opinión tiene mucho más respaldo social del que realmente posee.
Especialistas consultados en Bolivia explicaron que la diferencia está precisamente en la coordinación: no se trata simplemente de tener muchos teléfonos, sino de administrar múltiples cuentas mediante sistemas automatizados capaces de realizar acciones simultáneas.
En política, su poder no necesariamente consiste en convencer a millones de personas.
Puede bastar con hacer creer que millones ya están convencidas.
Y todo apareció durante una investigación mucho más grave
Los equipos fueron localizados en medio de una causa completamente distinta y considerablemente más grave.
Cerimedo fue detenido en Bolivia después del ataque a tiros contra su expareja, la abogada y analista Nadia Beller, quien sobrevivió tras recibir tres disparos. La Fiscalía lo imputó por presunta tentativa de feminicidio y un juez ordenó 180 días de prisión preventiva en el penal de Palmasola. Cerimedo rechaza las acusaciones y su culpabilidad no ha sido determinada.
Paralelamente, el dinero y otros elementos localizados durante los allanamientos llevaron a las autoridades a abrir investigaciones adicionales relacionadas con presunto enriquecimiento ilícito y legitimación de ganancias.
La pregunta que puede sacudir a la política latinoamericana
La investigación tecnológica apenas comienza.
Si los peritajes confirman que existía una estructura automatizada, todavía faltará determinar qué hacía, qué cuentas controlaba, qué mensajes impulsaba y quién financiaba su funcionamiento.
Y allí está la verdadera bomba política.
Porque Fernando Cerimedo ha pasado en pocos años por algunas de las campañas y movimientos más importantes de la nueva derecha latinoamericana.
Por ahora no se ha demostrado que la “mini granja de bots” haya trabajado para Milei, Bolsonaro, Rodrigo Paz o cualquier otro dirigente. Pero si la Fiscalía logra reconstruir su operación digital, podría encontrar algo mucho más revelador que un montón de teléfonos y módems: el mapa de cómo se fabrica una conversación política en internet.








