Chávez y “Travieso” reviven la gloria del boxeo en Puebla con pelea llena de nostalgia y golpes
- Julio César Chávez y Jorge “El Travieso” Arce ofrecieron una intensa exhibición en el Gimnasio Miguel Hidalgo ante una afición entregada.
PUEBLA, Pue.– El tiempo pasó, los reflejos quizá disminuyeron, pero el instinto boxístico sigue intacto. Las leyendas mexicanas Julio César Chávez y Jorge Arce protagonizaron una emotiva pelea de exhibición en el Gimnasio Miguel Hidalgo de Puebla, donde terminaron con un empate simbólico tras tres intensos rounds cargados de nostalgia, técnica y espectáculo.
Desde el primer campanazo, el “Travieso” salió decidido a imponer ritmo con combinaciones rápidas y constantes, mientras que el Gran Campeón Mexicano Julio César Chávez, a sus 63 años, respondió con movimientos de cintura, experiencia y ese estilo defensivo que marcó época en el boxeo mundial. La afición poblana respondió con ovaciones cada vez que el “Gran Campeón Mexicano” conectaba o esquivaba golpes.

Durante el segundo y tercer episodio, ambos sinaloenses elevaron la intensidad del combate. Chávez soltó ráfagas que equilibraron la pelea frente a la ventaja física de Arce, generando momentos que recordaron sus mejores noches en el profesionalismo. El cierre fue especialmente vibrante, con intercambio de golpes y algunos empujones que calentaron brevemente los ánimos sobre el cuadrilátero.
La tensión terminó rápidamente con un abrazo entre ambos pugilistas, quienes levantaron los brazos frente a un público que respondió con una ovación de pie. El combate tuvo además un propósito benéfico, ya que la función buscó recaudar fondos para un centro de rehabilitación contra las adicciones en Puebla.
Entre los asistentes destacó la presencia del gobernador Alejandro Armenta Mier, así como del luchador Tinieblas Jr., quienes siguieron de cerca la función desde ringside.
Previo al combate principal, el recinto rindió homenaje con un minuto de silencio al recientemente fallecido Eduardo Lamazón, figura histórica de la narración y análisis boxístico en México.
Al finalizar la pelea, Chávez resumió la noche con una frase que despertó aplausos y nostalgia: “Lo que se aprende no se olvida, lo que se pierde son los reflejos”.











