Hallan sin vida a Blanca Adriana; caso destapa otra vez el horror de las clínicas estéticas clandestinas
- La Fiscalía de Puebla confirmó el hallazgo de un cuerpo con características coincidentes a Blanca Adriana Vázquez Montiel, desaparecida tras acudir a una presunta clínica estética irregular en Puebla.
El caso de Blanca Adriana Vázquez Montiel volvió a colocar bajo presión a las autoridades sanitarias y de procuración de justicia en Puebla, luego de que la Fiscalía General del Estado de Puebla confirmara el hallazgo de un cuerpo en Atltzayanca con características físicas, vestimenta y tatuaje coincidentes a la mujer reportada como desaparecida desde el pasado 18 de mayo.
De acuerdo con la información oficial, la identificación deberá realizarse conforme a protocolo por parte de los familiares. Blanca Adriana desapareció después de acudir a una presunta clínica estética clandestina ubicada en la colonia Santa Cruz Buenavista, en la ciudad de Puebla, hecho que detonó preocupación pública sobre la operación de establecimientos irregulares dedicados a procedimientos médicos y cosméticos.

El presidente de la Comisión de Seguridad del Congreso local, Andrés Villegas, confirmó el hallazgo y recordó que en Puebla ya existen sanciones contra personas que realizan procedimientos estéticos sin contar con especialidad médica, subespecialidad o permisos sanitarios correspondientes. También llamó a reforzar la supervisión en coordinación con la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios.
El caso revive además una discusión que el propio Congreso poblano abordó en 2025, cuando fueron aprobadas reformas a la Ley Estatal de Salud para sancionar a centros de belleza y establecimientos que practiquen cirugías o procedimientos invasivos sin médicos certificados. Las multas pueden alcanzar los 452 mil pesos, además de posibles responsabilidades penales.


La situación también expone un fenómeno que ha crecido en Puebla y otras ciudades del país: la proliferación de supuestas clínicas estéticas que operan en casas, locales improvisados o consultorios sin regulación clara, aprovechando la alta demanda de tratamientos cosméticos de bajo costo difundidos principalmente a través de redes sociales.
Mientras continúan las investigaciones, el caso de Blanca Adriana ha comenzado a generar indignación social y nuevas exigencias para reforzar operativos sanitarios, revisar permisos y transparentar las inspecciones a establecimientos dedicados a procedimientos médicos estéticos en la entidad.








