Menstruar no debería frenar la vida diaria: el debate que llega al Congreso
Taller evidencia impactos económicos y sociales aún no atendidos de forma estructural.
La gestión menstrual como asunto de salud pública fue el eje del taller “Dignidad Menstrual”, encabezado por la diputada Norma Estela Pimentel Méndez, donde mujeres participantes dialogaron sobre menstruación desde una perspectiva de derechos, impacto económico y autocuidado, además de elaborar toallas femeninas con materiales seguros para la salud.
El ejercicio puso sobre la mesa un tema que suele permanecer fuera del debate institucional, pese a sus efectos directos en la vida cotidiana, la permanencia escolar, el desempeño laboral y el gasto familiar. En ese contexto, la legisladora subrayó la necesidad de abordar la menstruación con naturalidad y sin estigmas, dejando atrás su tratamiento como un asunto privado o tabú.

“La intención es que no haya una mujer en Puebla que tenga que dejar de realizar sus actividades cotidianas por su menstruación”, señaló Pimentel Méndez, al plantear que la gestión menstrual debe entenderse como un componente básico de bienestar y equidad, no como un tema secundario.
El taller fue impartido por la especialista Pía Sierra Ramón y contó con la participación de las diputadas Xel Arianna Hernández García, Esther Martínez Romano, Luana Armida Amador Vallejo y Celia Bonaga Ruiz.

Más allá del formato, la actividad reabrió una discusión pendiente: si la gestión menstrual debe incorporarse de manera estructural a las políticas públicas de salud y educación, con acciones que trasciendan talleres aislados y se reflejen en acceso, información y condiciones dignas para mujeres y personas menstruantes.







