Pavel, un año entre torbellinos, acuerdos y oficio
Por Jorge Castillo
Pável Gaspar, cumplió un año al frente de la frente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política (JUGOCOPO).
Entre torbellinos ha logrado sacar adelante acuerdos cruciales.

En este lapso, incluso logró sentar a la misma mesa a quienes afuera del Congreso compiten, se critican y ya hacen cuentas rumbo a 2027.
Nada fácil.
Con las dirigencias partidistas, ahora metidas en la disputa electoral, mantener abiertos los acuerdos entre diputados tiene su mérito.
Y el presidente del legislativo puede anotárselo.
Hay que recordar que su llegada tuvo un respaldo unanime del Pleno.
La mayoría legislativa le daba condiciones para asumir la responsabilidad; el voto de todas las expresiones políticas le agregó un compromiso con quienes también decidieron acompañarlo.
En este año, el balance de su conducción permite entender cómo ha administrado ese respaldo.
Los 40 acuerdos aprobados dentro de la Junta incluyen asuntos que exigían negociación.
Por ejemplo, la terna para designar al titular de la Auditoría Superior del Estado (ASE), la glosa del Informe de Gobierno y las reglas para revisar temas sensibles de la administración estatal.
Ahí está el Cablebús.
Así en medio del torbellino, la Junta aprobó los lineamientos y la fecha para que el titular de la Coordinación de Gabinete, José Luis García Parra, compareciera a explicar los detalles del proyecto.
También estableció condiciones de la mesa de trabajo con el secretario de Seguridad Pública, Francisco Sánchez.
Dos temas con suficientes preguntas para ocupar a cualquier legislatura.
Abrir esos espacios supone aceptar que los funcionarios deben explicar sus decisiones y que los diputados tienen derecho a preguntar.
A Pável le correspondió facilitar ese ejercicio, cuidar los entendimientos y dar lugar a las observaciones de cada bancada.
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De este modo, según el balance de este primer año, las decisiones de la Junta han pasado por el diálogo previo y ninguna votación ha requerido recurrir a la representación ponderada.
Ese dato merece atención.
Los acuerdos han llegado con trabajo político detrás.
Incluso, los grupos pequeños y las representaciones legislativas encuentran así una vía para presentar propuestas y hacer observaciones.
Pero también hay decisiones cuyo alcance rebasa la negociación cotidiana.
Por ejemplo, el programa “Las Lenguas Indígenas toman la tribuna del Congreso” que abre un espacio para voces que merecen presencia en la vida legislativa.
El convenio con la Cámara de Diputados ofrece capacitación técnica y académica, necesaria para quienes elaboran y revisan leyes.
También se logró a rehabilitación de la antigua sede conserva la memoria del Poder Legislativo.
Y se destaca las visitas de los embajadores de Rusia y China que amplían las relaciones institucionales.
Cada asunto tiene su dimensión y deberá acreditar su utilidad con continuidad.
Apertura, legalidad y consenso son las tres palabras que acompañan este balance.
En tanto, ha conseguido que los diputados se sienten, hablen y acuerden.
En la política poblana, lograr que todos se sienten a la mesa requiere mucho oficio político.
Ahora, Pável tiene el reto de sostenerlo cuando aumente la presión electoral y cada partido quiera llevar agua a su molino.
Ya ha dado muestras de tenerlo.
Tiempo al tiempo.








