Regidora de Cuetzalan despoja a floristas de su espacio tras 23 años de trabajo
Por Redacción AGMedios
Las floristas del Mercado de las Flores en Cuetzalan del Progreso viven un calvario desde hace tres meses. Lo que comenzó como una promesa de rehabilitación terminó en engaños y un despojo encabezado por la regidora Gloria Lucas, quien les notificó que no recuperarían los puestos que han ocupado desde 2002.

Promesas rotas
En junio, funcionarios municipales pidieron a seis mujeres abandonar sus locales con el argumento de que se realizaría una obra comunitaria para mejorar el mercado y los sanitarios. La promesa fue clara: en tres meses regresarían a su espacio. Confiadas, las vendedoras aceptaron y se trasladaron a la acera de enfrente, trabajando bajo una lona improvisada y soportando lluvias constantes.
La orden de Lucas
Cuando la obra estaba por concluir, la regidora Gloria Lucas les comunicó que no volverían a su sitio. La noticia cayó como un balde de agua fría, pues no existía plan de reubicación ni alternativa digna.

El 15 de septiembre, en medio de las fiestas patrias y el Noveno Encuentro de los Voladores, la misma regidora apareció con elementos de seguridad pública para desalojar a las vendedoras de la calle donde sobrevivían vendiendo flores.
“Nos quieren invisibles”
“El operativo fue un golpe para quitarnos del camino y poder inaugurar la obra sin nosotras”, denunció Elena, una de las afectadas. Las floristas rechazan mudarse a un estacionamiento o a un sitio de taxis, como les propone el ayuntamiento, pues esto las expone a enfrentamientos y a perder la clientela que durante 23 años han construido en el corazón de Cuetzalan.

Autoridades que improvisan
Aunque el proyecto fue anunciado desde octubre de 2024, el ayuntamiento nunca definió un plan de reubicación. El propio edil Óscar Paula Cruz les dijo en reunión reciente que desconocía cualquier acuerdo hecho por administraciones anteriores: “Eso es de otro trienio”, sentenció.
Llamado de auxilio
Las mujeres hicieron un llamado al gobernador Alejandro Armenta Mier y a la Comisión de Derechos Humanos para frenar lo que consideran un atropello. “Estamos indefensas frente a la autoridad municipal, que decide sobre nuestro trabajo sin importar el daño que causa”, sostuvieron.
Hasta ahora, ni el presidente municipal ni la regidora Gloria Lucas han ofrecido una explicación pública.







