AG Medios Noticias de Puebla

“Franeleros, golpes y tolerancia”

  • enero 28, 2026
  • 3 min read
“Franeleros, golpes y tolerancia”

Columna Directo y Sin Escalas, por Gerardo Herrera.

Primero fue el golpe. Luego el silencio. Y al final, la explicación fácil: “un pleito con franeleros”. Nada más falso —y nada más peligroso— que reducir así lo ocurrido en la 14 Poniente.

La agresión contra Ana Belén Castellanos y Antonio Pineda, reportera y camarógrafo de Imagen Televisión Puebla, ocurrió mientras documentaban el apartado ilegal de lugares en una zona con parquímetros. Les robaron y destruyeron equipo, patearon a Antonio y huyeron con cámara y micrófonos. La denuncia ya está presentada ante la Fiscalía General del Estado de Puebla; el secretario de Gobernación estatal, Samuel Aguilar Pala, informó que el agresor fue identificado y que el equipo será repuesto. Hasta ahí, la ficha informativa.

El problema real empieza después del parte oficial.

Porque este no es un episodio aislado: es control territorial. En el Centro Histórico —al menos en esta franja— hay grupos de choque que cuidan negocios ilegales. Y conviene aclararlo: las cámaras de vigilancia retiradas no eran públicas; eran de los criminales. Operativos coordinados, con participación de la Guardia Nacional, desmantelaron sistemas clandestinos con centros de monitoreo para detectar la presencia policial. Ese dato cambia todo: no se retiró vigilancia, se desarmó espionaje.

El plan de estacionamientos digitales destapó la olla. Las protestas “espontáneas” tenían patrocinio: organizaciones que se dicen sociales o civiles, pero encubren cobros de piso, extorsión y el negocio del franelero. En el Centro operan estructuras con ligas a Fuerza 2000 y a la Unión Popular de Vendedores Ambulantes 28 de Octubre. Vieja fórmula: territorio, miedo y caja.

También hay nombres que deben investigarse con seriedad. Se menciona a César Bermúdez, “El Gallo”, ex porro universitario —en tiempos de José y Enrique Doger, Enrique Agüera y Alfonso Esparza— hoy en funciones vinculadas a Vía Pública. La versión que corre habla de tolerancia. La autoridad no puede permitirse eufemismos: tolerar es permitir.

Aquí va la línea que importa: no puede haber islas sin control del Estado. Cuando la policía municipal y Tránsito no recorren, no aplican la ley o miran a otro lado, se abre el espacio para la violencia. La omisión no es neutral; la omisión es cómplice.

Lo que sigue no requiere recetas ni manuales. Requiere presencia. Presencia cotidiana de la policía municipal y de Tránsito; aplicación constante del reglamento; recuperación visible del espacio público. Donde hay autoridad permanente, el cobro ilegal se marchita. Donde la ley se ejerce sin estridencias pero sin pausas, los grupos de choque pierden oxígeno. Y donde la prensa puede documentar sin miedo, la ciudad vuelve a pertenecer a sus ciudadanos.

Porque cuando se agrede a periodistas por documentar lo evidente, no se ataca a un medio: se desafía a la autoridad. Y si la autoridad no responde con ley y presencia, la calle vuelve a ser tomada. Y esa película ya la vimos.

Sígueme en X como @Gerardo_Herrer y escúchame diariamente de 7 a 9 de la mañana por SICOM Radio 105.9 FM

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *