Comisión Electoral garantiza elecciones en paz, BUAP abre investigación por agresión a Cedillo
La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) abrió una investigación por las agresiones sufridas por la rectora Lilia Cedillo Ramírez, tras presentar su plan de trabajo en busca de la reelección. El incidente, ocurrido a las puertas del Edificio Carolino, ensombreció el proceso electoral universitario y dejó entrever que intereses aviesos estan detrás de los grupos que intentan desestabilizar a la institución.
De acuerdo con la abogada general de la BUAP, Miriam Olga Ponce Gómez, el Consejo Electoral fincará responsabilidades a quienes resulten responsables. “No se permitirá que la violencia se normalice en la universidad”, advirtió.

El representante legal de Cedillo, Roberto Gallardo, relató que un grupo de jóvenes, algunos portando armas blancas, interceptó a la rectora y a sus acompañantes, lanzando amenazas, jaloneos y golpes. Incluso su vehículo fue dañado con sustancias. “La violencia fue tanto verbal como física”, dijo.

El defensor de los derechos universitarios, Omar Gerardo Aguirre Ibarra, calificó los hechos como una grave vulneración a los derechos humanos y universitarios. Hizo un llamado a garantizar la gobernabilidad en los comicios del 10 de septiembre: “Sólo con respeto y convivencia pacífica se puede construir la universidad que queremos”.

Mientras tanto, integrantes del Consejo Universitario y de la Comisión Electoral aseguraron que habrá condiciones para que este miércoles la comunidad viva una “fiesta democrática” en la elección de rector o rectora para el periodo 2025–2029.
Sin embargo, fuentes internas señalan que los hechos violentos no fueron espontáneos. Se presume que grupos afines al exrector Esparza, aún con influencia en sectores administrativos y sindicales, estarían detrás de los disturbios, operando desde las sombras para minar la candidatura de Cedillo y abrir paso a perfiles más alineados a sus intereses.

La agresión contra la rectora no solo refleja un episodio de violencia política universitaria, sino que exhibe la pugna de fondo por el control de la BUAP.







