¡Duró apenas 32 horas! Rocha Moya vuelve a pedir licencia tras quedarse sin respaldo en la 4T
El gobernador de Sinaloa regresó después de 112 días fuera del cargo, pero su reincorporación provocó el deslinde del Gobierno federal y de Morena. Un día después dio marcha atrás y solicitó nuevamente licencia indefinida.
Gerardo Herrera

CULIACÁN, Sin.- El regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa duró apenas unas 32 horas. Después de reincorporarse al cargo tras más de tres meses de ausencia, este sábado volvió a solicitar al Congreso estatal una licencia temporal por más de 30 días y con carácter indefinido.
Rocha difundió personalmente el documento y acompañó su decisión con una frase que evidenció el tamaño de la crisis política: “Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo”.

Volvió… pero Morena no lo recibió
El viernes 21 de agosto, Rocha había anunciado que retomaba el gobierno después de 112 días de licencia, argumentando que durante ese periodo compareció ante la Fiscalía General de la República y que, según su interpretación de lo informado por la autoridad mexicana, no existían elementos mínimos para atribuirle una conducta penal.
Pero el regreso cayó como bomba dentro de su propio movimiento.

La Secretaría de Gobernación aclaró públicamente que la reincorporación había sido una determinación exclusivamente personal. Morena también se deslindó y legisladores oficialistas le pidieron reconsiderar su decisión, mientras la presidenta Claudia Sheinbaum dejó claro que no había sido consultada.

Sheinbaum endureció posteriormente el mensaje al sostener que ningún interés personal puede colocarse por encima del pueblo y de la nación, mientras dirigentes y legisladores de Morena elevaron la presión para que Rocha permaneciera separado del cargo mientras continúan las investigaciones.

El origen: acusaciones desde Estados Unidos
La crisis comenzó a finales de abril, cuando fiscales estadounidenses acusaron a Rocha y a otros funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa de presunta colaboración con la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa, mediante protección institucional, sobornos y facilidades para actividades de narcotráfico.
Rocha ha rechazado las imputaciones y mantiene su presunción de inocencia. México, por su parte, ha señalado que Washington no ha entregado hasta ahora elementos suficientes para proceder contra él, mientras la investigación de la FGR permanece abierta.
El 1 de mayo, Rocha pidió su primera licencia argumentando que deseaba evitar cualquier interferencia con las investigaciones. El Congreso la aprobó al día siguiente y nombró como gobernadora interina a Yeraldine Bonilla Valverde, quien permaneció al frente del Ejecutivo durante su ausencia.
112 días fuera, 32 horas dentro
Tras más de tres meses alejado del gobierno, Rocha apostó por regresar.
La apuesta le duró poco más de un día.
Su retorno no consiguió cerrar la crisis jurídica y, en cambio, abrió otra de naturaleza política: el gobernador apareció prácticamente aislado dentro de la propia 4T, con el Gobierno federal, Morena, legisladores y gobernadores oficialistas marcando distancia de su decisión.
Ahora falta el trámite constitucional.
La nueva licencia todavía debe ser atendida por el Congreso de Sinaloa, que fue convocado para analizar la petición y definir nuevamente la continuidad del Poder Ejecutivo estatal.
Así, el episodio deja una imagen difícil de ignorar: Rocha Moya permaneció 112 días fuera del gobierno, regresó proclamando que tenía “la frente limpia y en alto” y aproximadamente 32 horas después volvió a solicitar su salida.
Esta vez, su mensaje ya no fue “estoy de regreso”.
Fue que la nación y el movimiento están por encima de todo.








