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El activismo de Raymundo Atanacio: ¿Le alcanzará?

  • julio 5, 2026
  • 3 min read
El activismo de Raymundo Atanacio: ¿Le alcanzará?

Por: Ana Celia Lara

En el tablero político de Puebla, los tiempos no se miden por el calendario, sino por el nivel de exposición pública.

Y Raymundo Atanacio Luna parece tener claro que, en la carrera por la presidencia municipal de Puebla, la estrategia de escritorio ya no es suficiente.

Su reciente activismo en puntos clave de la capital —desde el bullicio del tianguis de Xonaca hasta la zona comercial de la prolongación de la avenida Reforma y la tradición de Los Sapos— marca el inicio de una ruta que busca algo más que reconocimiento: busca legitimidad.

La trayectoria de Atanacio Luna en la administración del gobernador Alejandro Armenta ha sido, cuando menos, versátil. Transitó por la dirección general del Sistema Estatal DIF, lideró la coordinación del Plan Hídrico y, actualmente es rector de la Universidad Politécnica Metropolitana de Puebla, eso le otorga una radiografía institucional del estado.

Sin embargo, administrar instituciones es una cosa, y seducir al electorado capitalino es muy distinto.

Lo que vimos el fin de semana no fue una coincidencia de agenda. La presencia de un funcionario en zonas tan concurridas responde a una necesidad de tejer alianzas con sectores que, históricamente, son los que mueven la economía local y la opinión de la calle.

Dialogar con comerciantes en el tianguis de Xonaca requiere una narrativa de cercanía, mientras que los encuentros en las inmediaciones de Plaza Cristal o el corredor de Los Sapos exigen un discurso de orden y desarrollo urbano.

¿Le alcanza? Esa es la pregunta que resuena en los pasillos de Casa Aguayo y en los círculos de Morena.

A su favor, Atanacio Luna juega con una ventaja clara: el conocimiento profundo de la estructura gubernamental y la disciplina que exige el actual sello de gobierno. No es un improvisado. Sin embargo, la moneda está en el aire por dos razones fundamentales.

Primero, la candidatura a la alcaldía de Puebla suele ser el premio mayor de la disputa interna; la competencia será feroz y otros perfiles buscarán capitalizar sus propios espacios de poder. Segundo, el «efecto rector» debe demostrar que su capacidad de gestión académica y técnica puede traducirse en una propuesta política que solucione los problemas crónicos de la capital: inseguridad, servicios públicos y movilidad.

El reto será convertir esos saludos de fin de semana y esa cercanía con los comerciantes en un activo sólido dentro de las encuestas que, eventualmente, decidirán quién representará al movimiento en la contienda constitucional.

Por ahora, el rector ha dejado claro que sus ojos no están puestos solo en las aulas. La capital es su objetivo, y la competencia apenas comienza a calentar motores. Ni Más Ni Menos

Hasta entonces…

Ana Celia Lara
anacelialara@hotmail.com

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