Histórica protesta de nuevos ministros de la Suprema Corte tras primer proceso electoral judicial
Ciudad de México, 1 de septiembre de 2025.– En un hecho inédito para la vida institucional del país, los nuevos ministros y ministras de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) rindieron protesta la noche de este lunes ante el pleno del Senado de la República, luego de haber sido electos mediante el primer proceso electoral judicial en la historia de México.
La sesión solemne fue encabezada por la presidenta de la Mesa Directiva, Laura Castillo Juárez, quien tomó protesta a Lenia Batres Guadarrama, Yasmín Esquivel Mossa, Sara Herrerías Guerra, Loretta Ortiz Ahlf, Marina Estela Ríos González, Hugo Aguilar Ortiz, Irving Espinosa Betanzo, Giovanni Figueroa Mejía y Arístides Guerrero García.

El abogado mixteco Hugo Aguilar Ortiz, que obtuvo la mayoría de votos en la elección, asumirá como ministro presidente de la SCJN. En el acto estuvieron presentes la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, en representación de la presidenta Claudia Sheinbaum, así como la consejera jurídica de la Presidencia, Ernestina Godoy.
La ceremonia también reunió a 881 personas juzgadoras que acudieron al Senado para dar legalidad al proceso, marcando un hito democrático en la integración del máximo tribunal.

Contexto histórico y político
Este cambio ocurre tras años de intensos debates sobre la independencia judicial y la legitimidad de los nombramientos en la Corte. Durante los sexenios de Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, los nombramientos de ministros estuvieron sujetos a la propuesta presidencial y la ratificación del Senado, lo que generaba críticas sobre cuotas políticas y afinidades partidistas.
El viraje llegó con la reforma impulsada en 2024, bajo el gobierno de Claudia Sheinbaum, que estableció la elección directa de ministros y jueces por voto ciudadano, en lo que se consideró un paso hacia la “democratización del Poder Judicial”. La medida fue cuestionada por sectores empresariales, académicos y de oposición, quienes advirtieron riesgos de politización de la justicia.

El antecedente inmediato fue el desgaste de la Corte en torno a casos emblemáticos como la invalidación parcial del Plan B electoral, los litigios sobre militarización de la seguridad pública y las controversias por recortes presupuestales, que evidenciaron la fractura entre la mayoría obradorista y el tribunal.
Con la llegada de esta nueva integración, la SCJN inicia una etapa que redefine el papel del Poder Judicial frente a los otros poderes de la Unión. El nombramiento de Hugo Aguilar Ortiz, primer presidente indígena de la Corte, es visto como un giro simbólico hacia la pluralidad social, pero también como un termómetro de la relación entre el Ejecutivo y la justicia en el sexenio de Sheinbaum.








