Sheinbaum ante la amenaza forastera
Álvaro Ramírez Velasco
Integrantes de la oposición han estado buscando que se dé una intervención extranjera, específicamente de Estados Unidos, en nuestro país. Suponen que, con ayuda de un brazo forastero, podrán conseguir lo que las y los mexicanos les han negado en las urnas y así, en un caso ulterior, acceder al poder que no pueden lograr con genuina base popular.
En distintas dimensiones y con distintos motivos y pretextos, legisladores y dirigentes de los partidos Acción Nacional (PAN), Revolucionario Institucional (PRI) y, en menor medida, de Movimiento Ciudadano (MC) han tocado, públicamente o escondidos en las sombras, como ladrones, la puerta del gobierno norteamericano, con expedientes y presuntas pruebas, la mayoría hechizas o magnificadas, de supuestos ilícitos de los integrantes de administraciones morenistas.
Si hay elementos suficientes, lo ha dicho la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, habrá castigo, pero por encima de los deseos de la rabiosa oposición, primero están los tiempos y las reglas procedimentales, que deberán seguirse. No se pueden conceder al gobierno estadounidense de Donald John Trump extradiciones a granel o por antojos basados en dudosos argumentos.
Por ello, la defensa de la soberanía nacional debe ser sólida y contundente, porque desde las etapas del intervencionismo americano o francés no se veían tantos intereses políticos y personales tan aviesos, detrás de la falsa petición de “justicia” de hoy.
Desde el Monumento a la Revolución este domingo la presidenta Sheinbaum Pardo ofreció, en este concierto de cosas, un discurso duro y claro convocó a salir, desde la próxima semana a todas las plazas públicas para celebrar asambleas e informar al pueblo que la patria no se vende, sino que se le ama y se le defiende y que en México no se aceptan injerencias.
De lo que se trata es de evitar que México regrese al pasado indigno y pernicioso cuando Estados Unidos definía las elecciones, a través del financiamiento, de injerencia política directa o soterrada o abiertamente la intervención militar. Eso no puede volver a pasar.
La presidenta Sheinbaum, el domingo desde el corazón de la capital del país y, en simultáneo a todas las plazas públicas de las 32 entidades, advirtió que el gobierno de la Unión Americana buscará intervenir en el proceso electoral de 2027.
“Es legítimo dudar del verdadero interés en los juicios de extradición para autoridades electas -planteó en su discurso-… Primero, hay que tenerlo claro, vienen por unos, luego por otros, hasta que oficinas del Departamento de Justicia se vuelven el principal elector de México. Eso no lo podemos permitir”, aseguró.
La convocatoria de la presidenta este domingo, en el marco del segundo aniversario de su triunfo electoral, convocó a casi un millón de personas en el Monumento a la Revolución y en 30 plazas del país, incluida Puebla.
La defensa de la patria y el llamado a defenderla fueron los ejes de su discurso.
“Ni los corruptos de antes, que quieren regresar al poder; ni quienes pretenden utilizar al movimiento de Transformación para proteger intereses personales; ni ningún agente extranjero que quiera imponer condiciones a nuestra nación, van a doblegar la dignidad del pueblo de México.
“Por eso, les pregunto: ¿Quién decide en México: las agencias extranjeras o el pueblo? ¡El pueblo! ¿Quién decide en México: los grandes intereses económicos o el pueblo? ¡El pueblo! ¿Vamos a defender la soberanía y la independencia de México? ¡Sí! ¿Vamos a defender la Transformación? ¡Sí!”.
La defensa está en marcha.














