Cifras a la baja: 14 delitos disminuyen en Puebla entre 2024 y 2025
Irina Díaz
Los números empiezan a moverse —al menos en el papel—. De enero a noviembre de 2025, 14 delitos de alto impacto registraron una disminución en Puebla en comparación con el mismo periodo de 2024, de acuerdo con datos presentados por la Fiscalía General del Estado de Puebla.

La titular de la dependencia, Idamis Pastor Betancourt, informó que la tendencia a la baja se observa en ilícitos que van desde homicidio doloso y feminicidio, hasta robo en distintas modalidades, trata de personas y desaparición.
El dato político no pasó desapercibido. Durante la rueda de prensa, el gobernador Alejandro Armenta Mier destacó la coordinación entre autoridades estatales y municipales, y lanzó un mensaje directo al pasado reciente:
“Se acabaron los tiempos en que el gobierno estatal y el municipal se echaban la pelotita”, dijo, al reconocer el trabajo conjunto entre el secretario de Seguridad Ciudadana de la capital, Félix Pallares, y el titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Puebla, Francisco Sánchez González.


Los delitos que bajaron
Según la FGE, estas son las principales reducciones registradas:
- Homicidio doloso: -10 %
(de 912 casos en 2024 a 822 en 2025) - Feminicidio: -43 %
(de 42 a 24 casos) - Robo de vehículo: -9 %
(de 7,027 a 6,398) - Robo de vehículo con violencia: -26.4 %
(de 3,017 a 2,221) - Robo a transportistas: -29 %
(de 2,062 a 1,475) - Robo a transportistas con violencia: -28.3 %
(de 1,993 a 1,427) - Robo a negocios: -0.5 %
(de 3,182 a 3,165) - Robo a transeúnte: -19 %
(de 4,382 a 3,557) - Robo a transeúnte con violencia: -17.9 %
(de 3,484 a 2,860) - Robo a casa habitación: -10.3 %
(de 2,009 a 1,803) - Robo a instituciones bancarias: -28.6 %
(de 7 a 5) - Abuso sexual: -9.5 %
(de 939 a 850) - Trata de personas: -52.5 %
(de 40 a 19) - Desaparición de personas: -9 %
(de 1,786 a 1,625)
Entre la estadística y la calle
Aunque las cifras reflejan una reducción relevante en varios delitos sensibles, el reto sigue siendo que estos números se traduzcan en percepción real de seguridad, sobre todo en zonas donde la violencia cotidiana no siempre se refleja en porcentajes.








